KABUL, Afganistán.- El cierre del Ministerio de la Mujer terminó de enterrar las ya poco creíbles promesas de los talibanes acerca de que respetarían los derechos de las mujeres afganas. Ayer, reemplazaron los carteles de la sede del Ministerio de la Mujer de Afganistán por los de la policía moral de los talibanes, mientras que ex funcionarias del departamento dijeron que habían sido excluidas del edificio.
Un letrero del edificio fue cubierto por otro, escrito en una mezcla de dari y árabe, que decía “Ministerios de Oración y Orientación y Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio”.
Las empleadas habían estado tratando de ir a trabajar durante varias semanas, pero les decían que regresaran a sus hogares. Las puertas del edificio finalmente se cerraron con llave el jueves, dijo una de las mujeres, en una entrevista televisada.
“Soy el único sostén de mi familia”, dijo otra, que también que trabajaba en el departamento. “Cuando no hay ministerio, ¿qué debe hacer una mujer afgana?”
Cuando los talibanes, que tomaron el control de Afganistán el mes pasado en medio del caos que siguió a la retirada de las tropas estadounidenses, gobernaron la última vez entre 1996 y 2001, a las niñas no se les permitió asistir a la escuela y a las mujeres se les prohibió el trabajo y la educación.
Durante ese período, su Ministerio de Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio se hizo conocido como la policía moral del grupo fanático, que hacía cumplir su interpretación de la sharia con ejecuciones públicas y flagelaciones. Entre las faltas que se castigaban con golpes, latigazos o lapidaciones, se encontraba: salir sin estar cubierta de pies a cabeza (incluso la cara), estar en la vía pública sin acompañamiento de un familiar varón, intentar asistir a la escuela. Hubo incluso casos en los que se acusó de adulterio y se ejecutó a mujeres que habían sido violadas por los propios talibanes.
Marcha atrás
Una lista de puestos en el Gabinete anunciada el 7 de septiembre incluía un ministro en funciones para la promoción de la virtud y la prevención del vicio y no mencionaba a un ministro de la Mujer, aunque el grupo no confirmó que el departamento se había disuelto.
Un alto líder talibán dijo a principios de esta semana que a las mujeres no se les permitiría trabajar en ministerios gubernamentales junto a hombres, y en los últimos días se conoció que el permiso para estudiar en universidades sólo se otorgaría si las estudiantes cumplían con el código de vestimenta impuesto por los talibanes, y en aulas separadas por cortinas o tabiques.
Ayer, el Ministerio de Educación talibán anunció la reapertura de las escuelas secundarias “solo para estudiantes varones” a partir de mañana.
La nota, publicada en su página de Facebook, está dirigida a estudiantes de instituciones públicas y privadas y solo a profesores varones, mientras que no se hace referencia a la asistencia de profesoras y alumnas. (Reuters)